En niños se encuentran causas genéticas como síndromes ( Pendred, Usher, Down etc); congénitas como consumo materno de medicamentos ototóxicos ( ej: gentamicina) , infecciones virales que afecten al feto ( rubeola materna), incompatibilidad de RH, anoxia ( falta de oxígeno al nacer), prematurez ( por peso o talla) etc. y adquiridas como infecciones causadas por bacterias y/o virus ( sarampión, paperas) .
En adultos también se encuentran causas genéticas que pueden presentar la hipoacusia sola o como parte de un síndrome y adquiridas como presbiacusia ( pérdida auditiva por envejecimiento) , traumas o golpes en el oído ( fractura de hueso temporal), medicamentos ototóxicos ( aminoglucósidos) ,trastornos metabólicos ( hipotiroidismo), hidrops coclear o mas conocido como síndrome de Meniere (aumento en la presión de líquidos del oído interno) , exposición a ruido frecuente y/o muy intenso sin uso de protección auditiva ( trabajadores en ambientes ruidosos) etc.